I
No pude salir del salón,
afuera había quedado la razón
de querer estar en otro lugar,
que no sea donde tu estás.
II
¿Ves la luz
que despega de la luna
y que a través del coche azul,
no encuentra silla?
III
No me lo digas.
No existe, ni quiero que exista
la verdad de tus ojos
que tu cuerpo contiene con daño.
IV
Ahí viene y se acerca a mí
la sombra del miedo en el camino.
¿Te alejas sin conocerlo?
Del primero que tienes pavor,
y el último que vez en ti.
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