Escribo con el corazón ausente
mientras escucho una canción alegre
que no me invita a respirar
sino que me niega a pensar,
en la muerte de aquel que se despidió de mi
pero que me habla sin importarle el fin.
Y mientras una sonrisa me despierta,
una tristeza me aqueja,
es que no existe una pena completa
que no termine en la vida ajena
que te invita a la existencia,
de una felicidad plena.
Pero mientras esta rima no encaja
en la pantalla una conversación no se extraña,
mas bien la luz se apaga
y el sueño llama,
pero quien sabe.
¿Es que el amor ya se escapa?
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